Zazen

ZAZEN LA MEDITACION ZEN
(SENTARSE Y SENTIRSE)
Lunes 21:30 a 22:30

en YOGASHALAMARBELLA c/ Jacinto Benavente,21 LOCAL 20. (Entrada por C/Calvario frente al hotel Baviera)

16 de julio de 2011

La transmisión del Dharma por Kodo Sawaki (*)




El budismo es contagioso. Sakiamuni contagió a Mahakashiapa, Mahakashiapa a Ananda, y así fue transmitiéndose el Dharma de generación en generación hasta que me infectó también a mí. Puede también compararse a la transmisión de un impulso eléctrico. Lo que importa es que tu frecuencia sea la correcta: si tus rodillas flotan en el aire o dejas que tu mandíbula caiga, no sentirás esa corriente eléctrica. Si por el contrario ajustas tu frecuencia correctamente, comprobarás que tú eres Sakiamuni y que Sakiamuni es tú mismo.

¿Qué es religión? Sintonizar con la frecuencia de los Budas y Ancestros. Zazen significa sintonizarse con la frecuencia del satori.

La transmisión del Dharma, más allá de las palabras, tiene lugar mediante un cambio de frecuencia. Debes sintonizar la frecuencia de tu propia identidad, que no tiene parangón en todo el universo. Entonces desarrollarás tu actividad en comunidad con todo el universo.

Lo que se denomina “transmisión del Dharma” no es ninguna clase de transacción comercial entre dos individuos. El Dharma llena todo el universo. Por eso se dice que la transmisión del Dharma significa la liberación de todas las ilusiones. El universo está a reventar de seres sufrientes. Pero ¿por qué sufrimos? No porque nos divierta, claro está. Sufrimos, eso es todo. Ese dolor es el dolor del universo, es sufrimiento cósmico. Pero lo mismo vale para el satori. También el satori llena todo el universo. Por eso el satori y el sufrimiento son como dos caras de la misma moneda. En una cara, la persona corriente; en la otra, el Buda. O también puede decirse que los Budas llevan a los seres sufrientes sobre los hombros y –como una vez dijo Nishiari Bokuzan Zenji– incluso Sakiamuni y Amithaba acaban de empezar con la práctica.

La transmisión del Dharma significa que en la enseñanza del maestro te descubres a ti mismo. Descubrirte a ti mismo significa al mismo tiempo crearte a ti mismo.

Una persona corriente que se ha descubierto a sí misma no es ya una “persona corriente”, pues el contenido de toda persona corriente es un Buda. Pero un Buda no es sólo un “Buda”. El contenido de todo Buda es una persona corriente. Buda y la persona corriente son uno y distintos, distintos y uno. No puedes separarlos.

Andar la vía del Buda significa cambiar la frecuencia de tu cuerpo y tu ego para sintonizar la del universo y practicar en unión con todos los Budas. A esto llamo yo “transparencia”. A este respecto se podría también hablar de la vida eterna que va más allá de la vida y muerte de los individuos. En medio de lo efímero has de descubrir algo que no cambia en toda la eternidad.

En el samadhi no hay ni persona corriente, ni Buda ni sutura entre la persona corriente y el Buda. Por eso se dice que todas las cosas sobre la tierra y en el cielo comparten las mismas raíces. Pero esto no significa que tú dejes de existir.

“¡Olvida el ver, olvida el comprender!”[1] Cuando desaparece la sutura entre la persona corriente y el Buda, no queda más que zazen.  Ahí se encuentra el verdadero significado del convertirse en Buda. Zazen no afirma ser satori; zazen ni siquiera es consciente del satori, por eso zazen es satori.

Lo que se denomina “satori” es hacerse uno consigo mismo en unión con todo el universo. Estás unido a todos los Budas y dioses. Pero cuando ahora dices que tienes el “satori” mientras que otro no lo tiene aún, estás cayendo en la trampa de tu saco de carne[2]. Cuando sintonices con la frecuencia del universo, la conciencia de que tienes el satori desaparecerá. De este modo te liberarás al fin de las ataduras de este saco de carne.

Zen es hacerse íntimointimar con uno mismo. Te haces tú mismo, por medio de ti mismo, a ti mismo. A eso se le llama Buda, alguien que se ha convertido completamente en sí mismo.

Zen significa regresar a ti mismo. Cuando se habla de dar un paso atrás, esto se refiere a echar una mirada a uno mismo. Zazen es una perspectiva vital completamente nueva.

En zazen te vuelves íntimo contigo mismo. Cuando te vuelves íntimo contigo mismo, todas las cosas del universo serán parte de ti mismo. ¿No descuidamos habitualmente esta intimidad con nosotros mismos?

No se trata aquí de tu enmohecido yo personal. Se trata del ti mismo que está indisolublemente ligado al universo. Esto quiere decir que estas unido a la vez con todos los Budas y con todos los seres sufrientes. Buscarte a ti mismo de esta manera significa poseer el corazón de la Vía. El corazón de la Vía comprende que no hay separación entre “yo” y “tú”.

Vivir en la confianza básica Creer significa hacerse íntimo consigo mismo en zazen y trasladar a la práctica de la vida diaria esta claridad acerca de uno mismo.

Sólo sentarse. Así de sencillo es afirmar el nuevo yo.


(*) Kodo Sawaki  ha sido uno de los más grandes maestros de la historia moderna del Zen japonés. Popularmente se le conocía con el nombre de "Kodo sin morada" ya que se negó siempre a vivir en un templo y prefirió recorrer el país, viajando siempre solo, enseñando zazen en las cárceles, en las fábricas, en las universidades, allí donde hubiera alguien deseoso de oír el Darma y de practicarlo. Dio clases en la Universidad Zen de Komazawa, fue educador en el segundo monasterio Soto de Japón, el famoso Sojiji. Su enseñanza podría ser resumida en dos puntos: exactitud en la práctica de zazen y estudio constante del Shobogenzo del Maestro Dogen. Murió en 1966, después de haber enseñado durante toda su vida a laicos y monjes. Su cuerpo fue entregado por deseo suyo a la Facultad de Medicina de Tokyo.
Entre sus principales discípulos destacamos a Shuyu Narita Roshi, Kosho Uchiyama Roshi, Suzuki Kakuzen Roshi y Taisen Deshimaru Roshi.

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por el equipo de traductores de Luz Serena, dirigido por Dokushô Villalba.

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