El abad de la comunidad de mi templo vio una vez a un grupo de monjes mendigando y dijo: “¡Nunca ante he visto una claridad tan pura!” Nada es tan puro y limpio como la práctica de la mendicidad de los monjes. Si tienes cinco niños que alimentar, ¡colócales cinco sombreros de monje y llévatelos a mendigar!
Vivir conforme a un voto no significa tratar que los demás bailen al son de nuestros ideales. No te burles de los demás, sino trata de ponerte en su piel. ¿Qué pasa si a uno le gusta coleccionar cursis figurillas de porcelana?
En la Vía del Buda no debes buscar ser mejor que los demás. ¿Qué importancia tiene ser mejor que los demás? Tienes que involucrarte en las penas de todos los seres. Alguien que se libera del sufrimiento únicamente a sí mismo es como un cadáver. Buda vive entre los seres humanos.
Yo soy como un camaleón: cuando viajo en tren pongo cara de mal humor para que los niños no me molesten cuando hago la siesta. Podéis imaginaros sus caras de sorpresa cuando, al apearme, les sonrío alegremente y les deseo buen viaje.
El Kannongyo[1] trata sobre la treinta y tres formas distintas que adopta el bodisatva de la compasión. Estas formas no son dioses ni divinidades. Los Budas y Bodisatvas adoptan la forma de los seres que sufren. Tampoco tú deberías mantenerte separado de los demás sólo porque no quieres tener nada que ver con las ilusiones colectivas de la gente. Compasión significa comprender perfectamente los sentimientos humanos de quienes te rodean. Cuando un niño llora, debes consolarlo. Un Buda ha de poder ver las cosas a través de los ojos de los seres que sufren. Así de amplio ha de ser el terreno de juego de tu práctica vital.
Sólo cuando desapareces sin dejar rastro puede hablarse de gran compasión. Mientras quede algún vestigio de ti, no puede hablarse de compasión.
Incluso si lo único que te importa es ganar dinero, será preciso que entiendas a tus congéneres. Y si quieres explicarle algo a alguien, precisarás de una buena dosis de intuición: sólo cuando comprendas el marco de referencia desde el cual tu prójimo ve las cosas, podrás explicárselas de manera que las entienda.
La educación es una interacción entre corazones.
No estudies por el examen, estudia porque es divertido. Estudia porque de verdad quieres aprender. La tarea del profesor ha de consistir en orientar a los alumnos hacia esta forma de aprender.
Cuando te enfadas con alguien, en tu fuero interno no debes estar realmente enfadado. Siempre has de disponer del suficiente margen de maniobra para reír de nuevo al instante siguiente. Siempre que le echo una bronca a alguien, río a la vez en mi corazón.
“Hago el voto de liberar a todos los seres, antes de alcanzar yo mismo la liberación”.[2]
Pero , dado que no es posible ayudar a alguien si antes no has comprendido tú mismo la enseñanza del Buda, esto significa en último término que tenemos de practicar junto a todos los demás.
Los Budas de los tres mundos llevan sobre sus espaldas a los seres que sufren; por eso están inmersos de lleno en la ilusión. Los seres que sufren son llevados a hombros por los Budas y, de ese modo, se encuentran en la cima de la sabiduría iluminada. En realidad, no hay Budas aparte de los seres que sufren, ni seres que sufren aparte de los Budas
Gran compasión significa estar indisolublemente ligado a los seres humanos.
Suponiendo que llegues a morir por haberlo dado todo por los demás, ¿es de verdad eso tan malo? Lo único importante es tener un corazón que nada espera para sí mismo.
Para mí, la vida monacal representa una pérdida: me he hecho monje para inmolar este cuerpo en aras de la enseñanza del Buda.

Qué grande Kodo Sawaki y qué buen blog para encontrarse con él, su sabiduría y "otras buenas hierbas".
ResponderEliminarGasshô.