Zazen

ZAZEN LA MEDITACION ZEN
(SENTARSE Y SENTIRSE)
Lunes 21:30 a 22:30

en YOGASHALAMARBELLA c/ Jacinto Benavente,21 LOCAL 20. (Entrada por C/Calvario frente al hotel Baviera)

16 de enero de 2013

Cuando meditamos, ¿quién o qué está meditando?


¿Es la mente? ¿Cómo es el cerebro/cuerpo involucrado? Si la meditación es en última instancia acerca de la mente viendo su verdadera naturaleza, ¿cómo hemos de entender la mente que medita?

El Buda responde a tu pregunta muy bien y de manera sucinta en el Bahiya Sutra. Dice: «Deberías entrenarte de esta manera: cada vez que veas una forma, sólo tienes que ver; cada vez que oigas un sonido, simplemente escucha; cada vez que degustes un sabor, simplemente gusta; cada vez que sientas una sensación, simplemente siente; cada vez que surja un pensamiento, déjalo simplemente ser un pensamiento. Entonces "tú" no existirás; cada vez que "tú" no existes, no te encuentras en este mundo, otro mundo, o enmedio. Ese es el fin del sufrimiento».

Recuerda, todo lo que el Buda enseñó tenía que ver con el sufrimiento y el fin del sufrimiento. Su enseñanza no era tanto una filosofía como un camino práctico, que conduce al fin de la pena y las lamentaciones. Desde esta perspectiva, la pregunta podría ser: ¿Está el sufrimiento teniendo lugar en este momento? ¿Si es así, puede ser soltado?

La práctica es investigar la naturaleza de la realidad de una manera que traiga la liberación interior. La clave está en dejar de lado el apego, especialmente el apego al pensamiento o sentimiento de un sí mismo sólido que existe inherentemente. Vemos que lo que llamamos el yo está vacío de realidad intrínseca y que la identificación de cualquier cosa como ser yo, mío o mí mismo es dhukka. La mente que medita también está vacía de existencia inherente.

«Mente» a veces se define como las actividades de la mente; pensamientos, intenciones, percepciones y estados mentales. Otras veces, lo que significa «mente» es la consciencia o atención plena. En cierto modo, hay muchas mentes, no solo una. Cuando comenzamos a meditar, el observador parece ser real y creamos un sentido de nosostros mismos del observador. En algún momento, sin embargo, sentimos curiosidad por el observador y centramos nuestra atención en el propio observador. Al prestar atención al observador, el observador se disuelve en una inasible amplitud; uno podría decir que esto es lo que realmente somos, pero reclamar esta amplitud como yo o mío no es del todo cierto.

Hay un dicho birmano: «La meditación está meditando, tú no estás meditando». Una concienzuda investigación conduce a una comprensión no verbal de la naturaleza vacía de todas las cosas. Las expresiones de esta realización de la vacuidad son la alegría, relajación, compasión y la libertad interior. Está pregunta de quién o qué es la meditación es una hermosa pregunta que abre una sensación de asombro y misterio. Vale la pena hacerse esta pregunta; una respuesta auténtica sólo proviene de continuar contemplando silenciosamente.
Por Narayan Liebenson Grady

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