Zazen

ZAZEN LA MEDITACION ZEN
(SENTARSE Y SENTIRSE)
Lunes 21:30 a 22:30

en YOGASHALAMARBELLA c/ Jacinto Benavente,21 LOCAL 20. (Entrada por C/Calvario frente al hotel Baviera)

23 de junio de 2013

YO FUNCIONAL. YO EMOCIONAL. YO ESENCIAL.



Estamos conformados por muchos yoes, roles que representamos y adquirimos en función del entorno, contexto, lo que esperan de nosotros o lo que una parte de mi espera de mí mismo, en base a juicios, expectativas, exigencias,… forman parte de lo que considero el "Yo Funcional", yoes necesarios para manejarnos en el mundo. Nos dan estructura, nos hacen ser previsibles a los ojos de los demás, nos ayudan a opinar, a tejer redes que nos sustentan. Nos permiten relacionarnos con el otro, y desempeñar funciones que nos tocan vivir en nuestro día a día. Son variados y cambiantes, a veces su manifestación está sujeta a la vivencia de nuestras emociones y pensamientos.  En los primeros meses de nuestra vida, dependiendo de muchos factores, marcados por el amor de nuestros progenitores y la manera de vincularnos a ellos para sobrevivir, desarrollamos nuestro Yo Emocional. Nos acompañará  formando parte de nosotros, toda nuestra vida.  

Nuestro "Yo Emocional", tiene que ver con nuestra emoción identitaria y todas aquellas emociones que subyacen en nuestro inconsciente y preconsciente y conforman nuestro mundo emocional. Suele prevalecer una emoción frente a otras, esa que reconocemos fácilmente y que nos atrapa en numerosas ocasiones provocando como define Goleman un auténtico "secuestro emocional". Cuando esto ocurre, actuamos de una manera reactiva y puede ser el desencadenante de numerosos episodios dolorosos que se repiten una y otra vez en nuestro devenir de la vida. 

Sin embargo, más allá existe un espacio eterno, luminoso, puro, un punto de quietud donde se reside en la no acción y la plenitud en un vacío fértil. Está descrito en numerosos libros espirituales por místicos, seres  iluminados, y en la psicología Transpersonal.  Assagioli hablaba de los "estados cumbre" en su Psicosíntesis, como experiencias más habituales de lo que  podríamos imaginar. Es lo que yo identifico con nuestro "Yo esencial". Esencial porque  en él reside nuestra sabiduría primordial, eterna, un espacio de paz y armonía profunda, donde todo fluye y se manifiesta de forma natural, sin fragmentaciones, formando parte de un todo en unidad y armonía,  nuestra verdadera esencia. Y Esencial, porque sin él no se entiende nuestra existencia. De alguna manera los otros yoes se proyectan sobre el esencial, como una película se proyecta en una pantalla. Habitualmente estamos tan identificados con nuestros roles y nuestras emociones que perdemos el contacto con nuestro ser real.  Olvidamos o negamos su presencia y vivimos buscando la fuente de la felicidad fuera, cuando en realidad está dentro de nosotros. El Yo Esencial es el más profundo y a su vez el más elevado. Envuelve y nutre a los otros. 

Cuando nacemos, somos vulnerables e indefensos y necesitamos cuidados constantes para sobrevivir. Aprendemos a amar en función del amor que recibimos, y nos vamos desarrollando como personas en base a lo que nos enseñan que debemos hacer para cumplir ese objetivo. 

Esa identidad o Yo Emocional que estamos adquiriendo puede resultarnos en un futuro un obstáculo para desarrollar nuestro verdadero potencial. Nos sentiremos tan identificados con ella que provocará en nosotros un inmenso vacío existencial si no hemos entrado en comunicación con nuestro Yo Esencial. Al despedirnos de esas emociones parásitas e identitarias es necesario confiar en la existencia de ese yo profundo y descansar en él. Desde un reencuentro con nuestro Yo Esencial, reconstruiremos nuestro Yo Emocional y Funcional de una manera más sana.

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